Tía Arlén - Coliseo Mega

«Aquí todas somos valientes»: «Tía Arlén», la mujer de 70 años que desata risas en Coliseo

Sin duda, el estelar de humor Coliseo en Mega se ha transformado en una vitrina para comediantes emergentes, quienes desean alcanzar la cúspide con una presentación en el Festival de Viña del Mar.

Con jóvenes promesas en el mundo del humor, en el espacio también resaltan experimentadas figuras que demuestran que la edad no significa un impedimento para poder concretar sus sueños. Tal es el caso de la «Tía Arlén», mujer de 70 años oriunda de la comuna de San Miguel, cuyo estilo de hacer reír ha cautivado al público y, principalmente, al jurado del programa que la ha promovido a las distintas etapas.

Autodefinida como una mujer que «aún no cuelga el colaless», la participante del espacio conversó con Ojo a la Tele en donde se refirió a su llegada al mundo del humor, la cual no ha estado exenta de dificultades.

«Específicamente empecé a trabajar en escena haciendo stand-up a los 59 años. Tomé un taller con Nathalie Nicloux, a quien admiro muchísimo y que había estado en el Club de la Comedia. Ella sintió que yo tenía muchas condiciones a pesar de que en el fondo había tomado el taller con cero expectativas. Y me atreví, presenté una actuación frente a un público de unas ochenta y tantas personas que nos fueron a ver. A todo el mundo le encantó», señala.

En cuanto a las motivaciones que la llevaron a llegar la comedia, afirmó que «lo más lindo de esto es que yo estaba cruzando por la menopausia y estaba perdiendo toda mi belleza. Lo supe como de repente porque yo creo que, no soy ninguna en mi universo, pero desde chica parece que recibí un trato privilegiado en todo porque era atractiva o era agradable a los ojos».

Tras eso, Arlén explica que «a mí no me pasaban ni partes de tránsito, los Carabineros me paraban para puro jotearme y, de repente, ya no; me pasaban partes y no me regalaban el estacionamiento y miles de cosas. Empezaron a llegar menos flores a mi casa y estaba acostumbrada a un cierto estilo de vida donde me trataban muy bien».

Para contrarrestar este panorama, la mujer menciona que pudo manejarlo gracias al humor: «con mucho cariño darme cuenta, reírme, entender lo que había perdido con tanto amor. Siento que fue liberador porque como trajo cosas buenas esto de ser una persona que llamaba la atención, también trajo muchísimas cosas malas, pero muchísimas. Entonces, fue liberador y yo creo que es curativo y que todo el mundo debiera hacer stand-up o comedia respecto de sus pequeñas desgracias».

¿Siempre ha sido cercana al mundo de las artes?

Ya siempre he estado estudiando cosas. Estudié teatro, danza, canto, escritura, diez veces tomé el taller de Los Quintana estudiando el mundo de los drag, de la cultura alternativa, etcétera. Ahora yo siento que estoy en un proceso donde ya el producto está maduro y eso me hace muy feliz porque antes de eso nunca habría imaginado que yo iba a ser una comediante.

Te defines como una mujer que «no cuelga el colaless» ¿de dónde hace esa frase y qué representa para ti?

El colaless representa ese calzón chiquitito que te pones tú cuando quieres ser seductora o cuando estás con alguien en pareja o tienes tu marrano ahí para que te dé un par de porrazos. Cuando tú te sientes viva, te sientes agradable, sientes que tienes mucho que dar respecto a lo de la pareja y que todavía le queda raspado el tarro. Cosa que yo nunca me he complicado con eso porque tenía muy buenos compañeros, además tuve una relación larguísima.

El término significa que tú vas a seguir con las botas puestas lo más que sea posible, no te vas a rendir, no vas a dejar de ser una mujer atractiva, no vas a dejar de arreglarte y no vas a dejar de crecer porque te llegó la vejez, en este caso ya vendría siendo como a los 70 años. Te cuento que mi mamá publicó su primer libro a los 90 años y nos hicieron un lanzamiento en el círculo español, regalamos muchos libros el día de su cumpleaños, porque acá en esta familia nunca es tarde y nunca nadie se ha jubilado. Entonces eso de no colgar el colaless yo lo traigo de mi abuelita Rosa que se murió a los 98 años y tenía un marido de 26 años menor y ella me decía que su hombre la mantenía joven porque no podía ponerse vieja teniendo un hombre joven al lado. Esa capacidad o esa intención de no dejar botado quien eres por la situación en la que estás ahora.

¿Qué te atrajo del burlesque y cómo ha influido en tu forma de presentarte sobre el escenario?

Soy de una familia católica apostólica romana, la única mujer de una familia española, me cuidaron tanto y en el sentido de expresarme o eróticamente o sexualmente siempre tuve muchas barreras, me costó muchísimo. Entonces cuando yo era grande y estaba en escena, me daba cuenta de que no era capaz de proyectar ningún tipo de sensualidad, que la tenía estaba reprimida en mí, pero por una cuestión de crianza ni siquiera por autocensura era porque no lo había explorado.

Entonces me metí a tres talleres de burlesque distintos en donde tú exploras tu feminidad, tu sensualidad y donde el cuerpo no importa ni la edad. Las niñas que practican el burlesque son de cuerpos diversos, generalmente imperfectos respecto de la norma pero ellas buscan dentro de su corazón y de su alma esa sensualidad ese sentirse mujer y sentirse linda y aceptada en la sensualidad, porque esta sociedad es muy castigadora.

Sí solté y fui aprendiendo cositas pequeñas que tal vez no sean tantas porque nunca llegué a presentarme en un show final así que de yo atreviéndome a sacarme el sostén, pero sí avancé muchísimo en entender mi feminidad y mi sexualidad, y eso es muy bueno así que si puede tome uno de esos. Nadie es perfecto.

Su pasado familiar

Si bien se ve una mujer resuelta y dispuesta a hacer reír a todos, la «Tía Arlén» no ha estado ajena a dificultades, ya que durante 25 años tuvo una relación con una persona que, si bien parecía apoyarla en la comedia durante sus inicios, los celos obligaron a dejar lo que siempre amó.

«No vivíamos juntos, porque yo tenía una situación personal difícil. Tengo tres hijos y durante todo ese tiempo yo los eduqué y los mantuve sola junto a mi papá, quien me ayudó mucho y él fue como el papá de mis hijos, después falleció con los años, y en cierto minuto esta relación se volvió importante, seria, así como con argolla de compromiso», cuenta la comediante.

En eso señala que su ex «empezó a apretar, apretar y apretar, y durante cinco años, yo no estuve en los escenarios porque todo el mundo le daba celos, porque todo era malo, era un problema tras otro, porque es un celópata y un tipo súper inseguro. Al principio le daba lo mismo, pero desde que empezó a ver lo que provocaba en el escenario, la gente cariñosa, lo que se ríen, le bajó una inseguridad brutal».

Tía Arlén - Coliseo - Mega
Imagen: Mega

Tras esta situación, la «Tía Arlén» expresa que su alejamiento de los escenarios fue «por saco pelota, porque yo de mujer resuelta y todo lo demás no tengo nada. O sea, sí, resuelta en que puedo trabajar, puedo mantener una familia, pero como la mayoría de las mujeres cuando nos tocan el corazón, nos volvemos muy frágiles y vulnerables, hasta que se terminó. Una de las cosas que yo le dije fue ‘tú me alejaste mucho de esto que yo amaba, y lo voy a retomar en algún momento, porque a mí me hacía feliz'».

«Esa relación no fue mala, si él me quiso harto durante muchos años, pero la celopatía también me agotó y me cansó, y no puedo decir que fue una mala persona, pero sí me alejó de muchas cosas» cerró.

Su llegada a Coliseo

Tras su ruptura, la «Tía Arlén» decidió volver de lleno a la comedia y fue gracias al humorista Juan Ortiz, quien estaba dictando un taller, que la motivó a ser parte del casting de Coliseo de Mega.

«Vio mis textos y mi crecimiento y él me dijo ‘vamos para adelante, vamos a Coliseo‘. Yo le dije que no, porque soy muy pelota, porque son todos tan buenos y la verdad es que lo pienso. Cuando yo veo a mis compañeros en escena pienso que son todos tan buenos, pero también quería marcar algo que fuera, que me sacara de mi zona de confort y me llevara a otro nivel», señaló.

Al aceptar la petición de Ortiz, Arlén menciona que igual que todos hizo la fila para postular y afirma que «lo maravilloso que tuve es que él me dijo que participara y yo no me lo había planteado y eso es lindo. Pienso yo que como que la mano de Dios se metió ahí para decirme, ‘ya vamos, avanza’. Y la edad mía, en realidad a mí no me importa, porque yo siempre he sido deportista, he sido fuerte, he sido valiente en tantas cosas».

¿Qué le dirías a una mujer que cree que, por su edad, ya es tarde para cumplir sus sueños?

Nunca es tarde. Todos los días empezamos de nuevo. Todos los días hay retos nuevos, un día a la vez. No tienes para qué fijarte grandes metas que lograr. No tienen que ser cosas que puedas cumplir para que no abandones, que tengan que ver con lo que tú quieres o con lo que más sientes.

A mí de pronto acá las vecinas me paran en la calle que son súper amables y me dicen ‘señora, ahí sabe que nosotros la vimos en la tele y hablamos aquí con la Josefina, qué sé yo, nosotras perdiendo el tiempo como tontas y mira ahí la vecina cómo se atreve. No, si ella es valiente’. Yo le digo no, ustedes también son valientes. Aquí todas somos valientes. No tenemos nada que perder.