Bastián Muñoz, anteriormente reconocido en la escena pública como «Bimza» y por su relación con Trini Neira. Ha logrado dar un giro radical a su perfil mediático. Con 24 años, el artista urbano ha demostrado una faceta polifacética que lo posiciona como uno de los personajes más potentes de «vecinos al límite» (Canal 13) . Su evolución desde los escenarios musicales hasta el rigor de la competencia televisiva ha sorprendido a la audiencia, dejando atrás las etiquetas familiares para brillar con luz propia.
En este nuevo escenario del reality de Canal 13, el intérprete de “Kalma” no sólo ha sido un personaje cariñoso. Sino que también ha «sacado las garras» repetidamente, convirtiéndose en uno de los participantes más complejos del reality. Su capacidad para navegar entre la sensibilidad y la confrontación lo ha mantenido en el centro de la narrativa del programa, ganándose el respeto de sus compañeros y el interés del público.

El rol estratégico de Bastián Muñoz en «Vecinos al límite»
Prueba de ello es que, tras el colapso de su padre «Kanela» en el primer capítulo. El joven tuvo que tomar el rol de líder dentro del equipo Semaneros y se preocupó de intervenir directamente para mejorar la convivencia. Mediando pacientemente entre Joe, Sandra y Dianne. Así, en los primeros días se consolidó como la persona a la que había que acudir para resolver un problema de convivencia.
También destacó desde el principio dedicándole muy bonitas palabras a su ex novia, Trini Neira, de quien afirmó que “me enseñó que el amor es bacán” y que “no terminamos por falta de amor. Pero los dos ya nos queríamos tanto que entendíamos que ya no nos estábamos haciendo tan bien”. Incluso llegó a admitir que en esa época tenía pensado casarse con la hija de Pamela Díaz, porque “siempre tuve la ilusión de encontrar a la persona de mi vida para casarme”.
Las confesiones de Bastián Muñoz
Por otro lado, ha tenido grandes momentos de confesiones también, incluido lo sucedido con un grave accidente automovilístico que tuvo el año pasado. “Me jugaron en contra muchos excesos, si tengo 23 años”, dijo sobre sus motivos, añadiendo que en ese momento estaba sufriendo de una depresión, pero quien lo sacó de ahí fue su hijo León. “Es bacán ser papá, la recarga de energía que te da un niño no te lo dan las drogas ni el alcohol, es una felicidad maravillosa”, aseguró.
Finalmente, su espíritu competitivo lo ha llevado al límite físico, esforzándose en cada prueba como un profesional. Aunque ha protagonizado coqueteos con figuras como Ale Fosalba y Paula Pavic, o momentos de tensión con compañeros como Catalina, a quien le dijo: “Nosotros amigos no somos y no vamos a ser nunca, porque no te paso. Si te puedo eliminar, te voy a echar cag…”—, su presente parece estar ligado a un nuevo romance dentro de la casa.
