Golpe a la piratería: PDI allana locales de Barrio Meiggs por venta de decodificadores piratas

Los decodificadores, que aseguraban el acceso a un centenar de canales por muy bajo costo, fueron incautados por la Policía de Investigaciones, motivados por una querella presentada por una importante empresa de telecomunicaciones.

Este martes la Policía de Investigaciones (PDI) realizó diferentes allanamientos a diversos locales comerciales de Barrio Meiggs y viviendas asociadas en la Región Metropolitana, en una acción para combatir delitos de propiedad intelectual.

En los operativos, los detectives irrumpieron tres locales del céntrico barrio comercial para incautar decodificadores ilegales de televisión pagada, que prometían ofrecer un extenso catálogo de canales de televisión, series, películas y eventos deportivos.

La acción, motivada por una querella presentada por ClaroVTR, incluyó también el allanamiento a tres domicilios particulares en las comunas de Ñuñoa, La Granja y Quinta Normal.

«Ellos en lo primordial señalan que los imputados están vendiendo decodificadores de señal pagada sin el debido derecho y autorización de difusión y transmisión» afirmó la la jefa de la Bridepi, subprefecta Lorena Fernández. «Se están incautando decodificadores de señal de televisión pagada, con los cuales se está infligiendo la Ley de Telecomunicación y la Ley de Propiedad Intelectual a su vez» sentenció.

Por otra parte, el presidente de la Asociación Chilena de Telecomunicaciones, Alfie Ulloa, aseguró: «Como país no podemos normalizar que se comercialicen dispositivos y servicios diseñados para el acceso ilegal a contenidos. Por eso, presentamos denuncias para perseguir estos delitos, proteger a los usuarios, y resguardar el desarrollo de un ecosistema digital seguro, competitivo y transparente».

¿Qué hacían los dispositivos allanados por la PDI?

Los dispositivos que se vendían prometían acceso a un menú de canales que contemplaban señales nacionales e internacionales, por un pago único de hasta 20 mil pesos. Estos canales se distribuían sin autorización de los respectivos titulares, y en caso de las señales internacionales, estos no necesariamente cuentan con derechos de transmisión de su programación para nuestro país.