El gerente General de la productora Bizarro Live Entertainment, Daniel Merino, obtuvo un favorable resultado en la querella por injurias y calumnias que interpuso en contra del director de la agencia Swing Booking & Management, Carlos Lara.
Cabe recordar, a mediados del año pasado, Lara, como director de Swing, presentó ante el 9° Juzgado Civil de Santiago una demanda en contra de la empresa encargada de la producción del Festival de Viña del Mar, acusando a la compañía de competencia desleal –además de abusar de su posición dominante en el mercado chileno– al sellar contratos con grupos como Morat e Il Volo sin considerar eventuales acuerdos previos de los artistas con otras productoras.
El contraataque de Merino fue una querella criminal por injurias y calumnias con publicidad, interpuesta ante el 8° Juzgado de Garantía de Santiago, en contra de Díaz, arguyendo un grave daño a su honra personal y profesional como representante de Bizarro.
¿Qué consiguió el gerente de Bizarro con su querella en contra del director de Swing?
Según indica The Clinic, en un documento fechado el 6 de febrero de este año, se detalla que el director de Swing, en primera instancia fue condenado «como autor del delito de injurias graves, previsto y sancionado en el artículo 417 números 3 y 5 en relación al artículo 416 del Código Penal y sancionado en el artículo 418 inciso segundo del mismo texto legal, en grado de consumado, a la pena de sesenta y un días de presidio menor en su grado mínimo«, además de ser obligado a pagar una multa de 6 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), aproximadamente $417.600 pesos.
Eso si, Carlos Lara fue absuelto por el Tribunal del delito de calumnias con publicidad en contra del gerente General de Bizarro. Con todo, a Lara se le concedió el beneficio de acceder a la remisión condicional como pena sustitutiva al presidio, quedando por un año bajo la supervisión técnica de Gendarmería.




