Después de ocho años fuera de pantalla, Vértigo prepara su regreso a Canal 13 durante el segundo semestre de 2026, nuevamente con Martín Cárcamo al frente del reconocido estelar que hizo historia en la industria televisiva criolla.
En este sentido, cabe recordar, el espacio debutó originalmente en 2003 y cumplió su primera etapa con emisiones hasta 2008, para luego regresar en 2012 y mantenerse en pantalla hasta 2018, siendo este último ciclo uno de los más recordados por los telespectadores chilenos.
Así las cosas, en esta nueva versión, Canal 13 se ha propuesto recuperar una de las principales características que marcaron al programa: los invitados estarán expuestos a la decisión del público, que podrá votar para determinar quién continúa y quién debe abandonar el estudio.
Sin embargo, más allá de sus recordados invitados y de las polémicas que protagonizaron distintas figuras de la televisión, la historia de Vértigo también dejó marcas en lo que respecta a los formatos que se manejan en la industria televisiva chilena, los que explicarían por qué el espacio consiguió instalarse como uno de los estelares más recordados de la pantalla chica.
¿Qué huella dejó Vértigo en la televisión chilena?
En efecto, uno de los antecedentes más particulares del programa se remonta a 2004, cuando Vértigo experimentó con una figura que posteriormente se convertiría en un elemento prácticamente infaltable de los programas de farándula: el opinólogo.
En aquella temporada, el estelar reunió a Pamela Jiles, José Miguel Villouta y Gloria Simonetti para comentar y analizar a los invitados que pasaban por el estudio. La experiencia se transformó en uno de los primeros prototipos de un formato que posteriormente se haría habitual en la televisión chilena, con panelistas cuya función era precisamente opinar, escanear e incluso incomodar a las figuras invitadas.
Asimismo, el programa también sirvió como plataforma para figuras que posteriormente alcanzarían mayor notoriedad, como María Eugenia “Kenita” Larraín, por ejemplo, quien llegó inicialmente vinculada al espacio como modelo para luego consolidarse como uno de los personajes televisivos más reconocibles hasta el día de hoy.
Años después, otro rostro que terminaría siendo fundamental en la industria del entretenimiento pasó por el programa, aunque detrás de cámaras, ya que el destacado comediante, Luis Slimming, trabajó como guionista de Vértigo entre 2015 y 2018 —antes de saltar a la fama con su talento—, imprimiendo su particular sello en la formulación del espacio.
por otra parte, la historia del estelar también tuvo un episodio excepcional en 2015, cuando Cecilia Bolocco asumió temporalmente la conducción en reemplazo de su hermana Diana Bolocco, quien se encontraba fuera de pantalla por su período pre y posnatal.
Finalmente, en retrospectiva, desde su primera temporada, el programa dejó claro que su fórmula tendría a los espectadores como protagonistas, ya que, en el debut de marzo de 2003, Janis Pope se convirtió en la primera eliminada y Raquel Argandoña en la primera ganadora, inaugurando una dinámica en la que la audiencia tenía la última palabra sobre la permanencia de los famosos.
Ahora, con Martín Cárcamo nuevamente al mando, el estelar prepara su tercera etapa en televisión abierta, prometiendo un nuevo ciclo será de alta intensidad, con actualidad, política, deportes y espectáculos, todo mezclado y revuelto en una misma noche.
