La gigante surcoreana LG habría decidido no seguir con la producción de televisores 8K, motivado por el bajo interés en el mercado por esta tecnología. A pesar de haber sido pioneros el 2019, la compañía se suma a Sony y TCL en abandonar, dejando a Samsung como único jugador.
De acuerdo al portal especializado FlatpanelsHD. Representantes de la marca en SES 2026, habrían indicado que se encontraban «analizando exhaustivamente las tendencias actuales del mercado de pantallas y las tendencias dentro del ecosistema de contenido 8K, (y) responder de inmediato cuando el mercado y los clientes determinen que es el momento oportuno».
El mismo portal indica que su modelo más reciente, el LG Z3 (que no se comercializa en Chile). Lanzado en 2023, fue descontinuado a finales de 2025, sin un sucesor anunciado. Dejando a Samsung como la única fabricante por el momento.

¿el 8k tendrá el mismo destino que el 3d?
Anunciado con fervor durante finales de la década pasada, el 8K buscaba instalarse como la evolución natural del 4K, y varias marcas apostaron por sus propios televisores. La ambición se fundamentaba en adelantarse a una posible alta demanda de los consumidores. Motivados por grandes eventos deportivos como los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Sin embargo, el restrictivo e invariable precio de estos dispositivos, sumado al escaso contenido disponible. Provocaron que las tecnológicas comenzaran a replantear sus estrategias y, en su mayoría, decidir retirarse, como en el caso de TCL en 2023, y seguido por Sony en 2025.
La falta de entusiasmo por el 8K recuerda lo sucedido con el 3D. Anunciada como la siguiente revolución luego de la alta definición, para 2017 mucho de su impulso había decaído hasta desaparecer a pesar de los intentos por levantarla.
A nivel local, algunos canales realizaron pruebas demostrativas de la tecnología. El 23 de junio de 2010, Televisión Nacional de Chile realizó la primera transmisión en 3D con un partido del mundial de Sudáfrica 2010 entre Alemania y Ghana. Posteriormente en 2011, Chilevisión haría lo suyo con el Festival de Viña del Mar, emitiendo el certámen bajo esta modalidad.




