El pasado 15 de septiembre falleció uno de los cineastas más importantes de la historia de Chile, Patricio Guzmán, y uno de sus últimos trabajos filmados en suelo nacional está disponible para ver sin costo. La Cordillera de los sueños es un documental en el cual el director de «La Batalla de Chile» regresaba a su país natal para ver sus cambios; revisitar este trabajo en 2026 tiene otro peso.
La Cordillera de los sueños es un filme del año 2019. En el que el documentalista se sincera ante el espectador y confiesa que el Chile que ve es un país avanzado, pero muy diferente al que él recuerda, por lo cual se siente extraño.
Lo anterior no tendría ninguna relevancia considerando que Guzmán desde el golpe de estado escapó como exiliado y durante años vivió en Francia, sin embargo casi la totalidad de su filmografía la dedicó a preservar la memoria de Chile.

La cordillera de los sueños
En poco más de 80 minutos el director visita a sus amigos y algunos cercanos, entre los que destacan Pablo Salas. Otro documentalista que ha dedicado su vida a grabar protestas en las calles.
El material exhibido por Salas es una radiografía de la historia política del país y combina muy bien con la idea central del documental: el Chile del que se fue Patricio Guzmán y el Chile del presente. Además, es meritorio que Guzmán le de tanto espacio a Pablo Salas para ahondar en su trabajo. Ya que, este último no es un personaje tan conocido y eso implica que rara vez se puede apreciar todo lo que ha filmado desde la dictadura hasta hoy.
y… ¿Qué tiene que ver la cordillera en esto?
Patricio Guzmán explica que los minerales que se pueden encontrar entre las rocas de la cordillera llevan décadas ahí y, por ende, están desde la época en la que él vivía en su país, cuando Chile era su hogar. Este ejercicio para quienes no estén muy instruidos en la carrera de Guzmán puede resultar rebuscado. Pero cuando se analiza como otra pieza de su búsqueda, el panorama cambia.
En «La Nostalgia de la Luz», el documentalista muestra el contraste que existe en el desierto de Atacama, donde los astrónomos buscan respuestas en el espacio, mientras familias buscan a sus familiares desaparecidos bajo la tierra. Esta dualidad se repite en «El botón de Nácar», donde se ahonda en las aguas que recorren el país y cómo estas conllevan recuerdos de vidas que ya no están. El botón de Nácar apareció en un riel de una vía y se presume que perteneció a un detenido desaparecido.
La conclusión de una trilogía
Con la Cordillera de los sueños, Guzmán concluye una trilogía de contrastes entre la geografía chilena y las personas que desaparecieron durante los años del régimen militar. Al respecto cabe señalar que quizás no es la mejor de sus obras, ya sea por un montaje más monótono o algunos entrevistados como Baradit que aportan comentarios genéricos. De todas formas, el relato de Guzmán es perfecto y las tomas de la cordillera de los Andes son una belleza única.
Tras el fallecimiento de Patricio Guzmán, las palabras con las que concluye La Cordillera de los Sueños pasan a ser un registro histórico de su vida y obra. «Hoy día en todo Chile hay muchos jóvenes cineastas que filman en todas partes, entre todos, ellos escriben la memoria del futuro».
La Cordillera de los Sueños está disponible de forma gratuita en Ondamedia.



