Un revés judicial sufrió el canal español Antena 3 con Pasapalabra, luego que esta semana el Tribunal Supremo de España dictara la cancelación del segmento «El Rosco» tras determinar una infracción por propiedad intelectual reclamada por la empresa holandesa MC&F.
El programa, que en nuestro país se exhibe a través de la televisión por cable y en su momento Chilevisión produjo una edición local, ha tenido un accidentado detrás de cámara a pesar de su éxito tanto en Antena 3 como en Telecinco, la cadena que anteriormente producía en el país y quién, de acuerdo a fuentes consultadas por Informalia, habría adquirido el formato de «El Rosco» a sus productores originales.
De acuerdo al medio hispano, Telecinco habría comprado hace ya un año el formato de la prueba final de Pasapalabra a su licenciatario original, y estaría preparando un nuevo espacio de concursos que incluiría «El Rosco» dentro de su composición, y que entraría a competir al programa de Antena 3 en la misma franja horaria estelar previo al noticiero central.
Sin embargo, Atresmedia, la empresa matriz de Antena 3, subrayó que la prueba final continuará al aire por un tiempo indeterminado, a la espera que la Suprema ratifique la resolución durante las próximas semanas. En paralelo, fuentes dentro del programa recogidas por ESDiario afirman que la televisora de San Sebastián de los Reyes estaría ya planificando su reemplazo.
La turbulenta historia de Pasapalabra y «El Rosco»
El historial judicial detrás de esta causa se arrastra desde las primeras emisiones de Pasapalabra en España el año 2000, cuando el formato debutó en Antena 3 e inspirado por el concurso británico The Alphabet Game, producido por ITV y transmitido por la BBC de Londres. Luego de seis años, el programa fue cancelado por caída en los índices de rating en 2006, y al año siguiente su competencia, Telecinco, propiedad de la empresa italiana Mediaset, se hizo con el formato.
En 2019 el programa llegó abruptamente a su fin por una causa judicial diferente, en la que ITV reclamaba la propiedad del formato «Pasapalabra», en una relación ya deteriorada con la estación de Mediaset España que en 2010, demandó a la casa británica para intentar romper el contrato del concurso argumentando que el programa se había desvirtuado significativamente del espacio original.
Paralelamente, «El Rosco», originario de la adaptación italiana de The Alphabet Game Passaparola, fue introducido en la primera etapa en Antena 3 junto a otras pruebas. Contrario a lo que se creía en un inicio, la prueba final no es original de ninguna de las dos partes, sino de un juego previo llamado End Game 21X100, creado por los italianos Reto Luigi Pianta y René Mauricio Loeb y vendidos a la empresa holandesa MC&F. Un contrato firmado en 1998 cedía los derechos a ITV, propietarios de The Alphabet Game, y a partir de ello los británicos venderían el formato a otros países.

Así, «Pasapalabra» como formato se transformaría en un caldillo legal que tarde o temprano iba a explotar. Al ser un programa cuya propiedad intelectual reposan en dos ideas originales por separado, las partes involucradas se enfrentarían por zanjar la controversia que se vería involucrados las cadenas televisivas que han producido el formato en España.
Hoy, este programa se está enfrentando a un segundo frente judicial, esta vez por «El Rosco», que en nuestro país fue conquistado por primera vez por Nicolás Gavilán en 2019, suceso que se viralizó rápidamente por las redes sociales. Posteriormente en un hecho inédito, tanto los participantes Sujey Jara como Ítalo Tamburrino conquistaron la prueba y se repartieron el pozo.
