En la medianoche del jueves 14 de mayo Telecanal paralizó sus transmisiones, cumpliendo a la orden dictada por el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) al caducar todas sus concesiones a nivel nacional tras faltar a la completa digitalización de sus servicios.
La situación toma un tinte histórico, pues es la primera vez que el organismo regulador toma una decisión de tal categoría, lo que únicamente había ocurrido un par de meses antes cuando la estación ligada al mexicano Guillermo Cañedo White, también paralizó sus emisiones por siete días tras la exhibición del canal Russia Today, lo que vulneraba la independencia editorial de la señal original.
En esta oportunidad, las razones del CNTV para poner fin a las concesiones recaen que las frecuencias de la zona norte «fueron otorgadas producto de la migración de tecnología analógica a digital, y se encuentran inactivas respecto de sus señales secundarias. Esto, a pesar de que la empresa ya había recibido una sanción de amonestación en 2022 y una multa de 50 UTM en 2024 por las mismas causas«. Paralelo a ello, la estación contaba con una señal secundaria designada por concurso público pero que nunca se puso en marcha dentro de los plazos establecidos, el cual había culminado en 2023.
Dos semanas han transcurrido de ello y la estación el pasado 18 de mayo interpuso una apelación ante la Corte Suprema con el fin de revertir la resolución de la entidad y regresar al aire.
En el escrito de 27 páginas, Telecanal acusó que la decisión del CNTV estuvo viciada por el antecedente previo de la emisión del canal RT, asegurando que la sanción fue desmedida al detectarse solo el no funcionamiento de una señal secundaria, aclarando que las operaciones de su frecuencia principal si se encontraban activas.
«Salta a la vista entonces la arbitrariedad y desproporción del proceder de CNTV quien, por una misma conducta, aplica sanciones absolutamente disímiles, pudiendo haber instruido cumplimientos compulsivos, condiciones, plazos, otras multas e incluso la suspensión», señalan en el escrito.
¿Qué pasa con las señales de Telecanal?
De acuerdo a lo explicado por la estación, Telecanal si contaba con la totalidad de sus concesiones en funcionamiento en las distintas ciudades donde brindaba su cobertura (Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó, Chuquicamata, La Serena y Santiago), enfatizando que en ninguna parte de la normativa vigente se hace alusión a las segundas señales «por lo que mal podría entenderse que la falta de transmisión en éstas priva de cobertura digital a las respectivas localidades».
«Esto retrata de cuerpo entero la manera voluntarista y arbitraria en que está obrando el CNTV: interpreta de manera extensiva y por analogía la norma transitoria para fabricar un incumplimiento», reprochan.
Sumado a ello, apuntan a que la medida de cancelación por tales motivos es «inocua y anodina», al no existir «un daño para persona alguna que se siga del no dotar de contenido a la señal secundaria de Canal Dos. Tan solo importa la proyección de una imagen estática en colores, que no ofende ni puede perjudicar a nadie».
¿Censura hacia Telecanal?
Ante tales argumentos, la estación ubicada en el World Trade Center de Santiago apunto de vicios «claros y burdos» al CNTV, acusando censura por parte del organismo a raíz de la transmisión del canal RT entre junio de 2025 y abril de 2026.
La explicación se basa en una presunta persecución efectuada por la entidad reguladora al activarse una fiscalización hacia Telecanal en materia técnica, además de oficiar a organismos como la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) para verificar el correcto uso de las señales cuestionadas.
Del mismo modo, explican que las cuantías de las multas fueron desmedidas, ya que la estación había sido sancionada en un comienzo con amonestación en 2022 y en enero de 2024 con 50 Unidades Tributarias Mensuales por el no inicio de los servicios de televisión digital, la cual recién contó con recepción de obras en abril de 2024.
Finalmente, otra justificación recae en el comunicado que lanzó el CNTV para anunciar la caducidad de las concesiones de Telecanal, las que apuntaban a un incumplimiento por parte de la estación a las instrucciones ordenadas tras la sanción la retransmisión de contenidos de terceros.
«La declaración resulta jurídicamente decisiva porque vincula la caducidad con el procedimiento sancionatorio editorial previo. El Consejo, al explicar públicamente la decisión de caducar las concesiones, presenta ambas líneas como un único conjunto sancionatorio. Es decir, ni siquiera se ocupó de disfrazarlo; lo reconoció sin sonrojarse», señalan.
Ante lo expuesto, la televisora aclara que «nos encontramos ante un caso grave de abuso por parte de la administración que hace indispensable su remedio: se ha clausurado un medio de comunicación. El motivo ‘oficial’ consiste en una supuesta falta técnica que existe hace muchos
años y que es del todo anodina. El motivo real, censura de contenido».
