Esta noche, en horario prime de Canal 13, debutará la segunda temporada de «El Clan». El exitoso espacio liderado por Pangal Andrade. En esta nueva entrega, el deportista volverá a embarcarse junto a su familia en diversas expediciones. Combinando aventura, paisajes imponentes y relatos marcados por el esfuerzo y la superación.
Para su esperado estreno, el programa presentará «El cruce de los sobrevivientes», una travesía inspirada en la histórica ruta que realizaron los sobrevivientes del accidente aéreo de Los Andes de 1972. El episodio buscará recrear parte de aquella experiencia en medio de uno de los escenarios más desafiantes de la cordillera.
En conversación con Ojo a la Tele, Pangal Andrade se refirió a este nuevo ciclo en una etapa distinta de su vida, marcada por la paternidad. Además, abordó cómo enfrenta hoy los desafíos extremos, si ha cambiado su percepción del riesgo y qué significó para él participar en la intensa expedición que dará vida al primer capítulo de la temporada.
¿Cómo ha sido para Pangal Andrade las aventuras extremas de «El Clan» ya convertido en padre
Ahora yo lo único que sueño y lo único que quiero… es llegar a ver a mi guagua grande. A la Alanna en el colegio, que me mire, me diga papá. Antea en cada expedición, cada aventura, no llevábamos nada. Ahora llevo GPS, ahora llevo un botiquín, ahora me cuido más. Si antes no llevábamos nada, ahora me cuido el doble.
¿Qué fue lo primero que pensó Pangal Andrade cuando supo que uno de los recorridos sería siguiendo la ruta de la tragedia de los Andes?
O sea, yo me crié…Yo creo que todos los que somos de mi generación, que tienen alrededor de 35, 40 años, vimos la película «Viven» y nos impresionamos con esa película. Rallamos la papa con esa película, cuando les cae la avalancha, cuando se comen entre ellos.
Y después Netflix saca la película y mi hermano Sebastián nos dijo, ´oye, ¿por qué no hacemos la ruta de los uruguayos?´. Se leyó todos los libros, era un sueño, y se fue formando esta bolita de nieve hasta que de repente abrí los ojos y estaba acampando en el lugar que ellos vivieron durante dos meses, 70 días. Una locura, un capítulo yo creo que muy potente.
¿Cómo fue emocionalmente grabar en un lugar con una historia tan fuerte en «El Clan»?
Yo soy de esos gallos que no soy muy creyente, no creo, no soy religioso, nada. Tampoco creo en la energía y todo eso, pero estar en ese lugar, lo juro que se sentía una energía totalmente diferente.
Era una energía, era muy especial porque ahí sufrió mucha gente, se comieron entre ellos, la necrofagia. Era la única decisión que podían tomar. Imaginen que estas con tu amigo y decides comértelo, y tu amigo te dice ´comeme para que sobrevivas´.
Al fin y al cabo te das cuenta que el cuerpo es nuestro instrumento de transporte en la tierra nomás. O sea, estar ahí, lo juro que sentí una energía ni mala, ni buena. Pero quizá esperanza ahora, porque teníamos energía de seguir. Ese día yo me transformé en una bestia. Lo juro, era como ¡wow! Por el mismo lugar que ellos estuvieron hace cuántos años atrás, como 50 años atrás.
¿Todavía quedan restos del avión en la zona?
Ahí estaban los fuselajes, ahí estaban las ruedas del avión, ahí estaban las ventanillas del avión. Todavía queda material, estaban todas las partes del avión.
¿Qué integrante de «El Clan» más te sorprende durante las expediciones?
Son todos mis primos muy potentes, pero bueno, mi pilar number one es mi hermano (Lorenzo). Es que no necesito decirlo, pero de los integrantes nuevos, yo digo, si tuviera que ir a alguna inspección y perderme así heavy, yo creo que el Gael.
Gael, que está en dos capítulos: En sobrevivencia y en el último. Aunque el Gael es bien fome para la tele, pero aunque va al mismo nivel mío y de mi hermano. De todos mis primos.
No tiene un físico impresionante, pero lo que puede hacer con su físico es una locura. O sea, eso me refiero, es muy proactivo. No me refiero a buen físico, sino que llega a todas. Si al Gael le dices, ármate una casa, te la arma. O sea, sin el Gael no hubiéramos podido armar una balsa que hicimos para salir de un lugar.
O sea, él me impresionó en su nivel de sobrevivencia, que está al mismo nivel que yo y mi hermano. Pero el que más es impresionante es mi hermano. O sea, él tiene una capacidad tremenda. Y el Diego también, ¿para qué decir? Que el Diego es camarógrafo. Además que el Diego tiene que ir grabando.
