En la edición de anoche de «¿Volverías con tu ex?» (Mega), Bárbara Muriel dejó de lado las polémicas y mostró su lado más vulnerable al sincerarse sobre uno de los episodios más difíciles de su vida: la pérdida de un embarazo, experiencia que la llevó a enfrentar una fuerte depresión.
La argentina protagonizó una íntima cita junto a Mariano, en un encuentro marcado por la espiritualidad. El participante interpretó música con un instrumento y ambos crearon una atmósfera de relajación con inciensos, instancia en la que la influencer decidió abrir su corazón.

¿Volverías con tu ex?: La confesión más íntima de Bárbara Muriel
Durante la conversación en ¿Volverías con tu ex?, Bárbara recordó el duro proceso que vivió tras perder a su bebé. «Perdí un hijo y fue muy difícil, tuve una cesárea y perdí al bebé. En ese proceso, en vez de duelar, tapé eso con más trabajo, y me empecé a dar cuenta que los proyectos que desarrollaba los perdía, entonces siempre el tema de la pérdida era el patrón en común, de que no paraba a hacer los duelos de nada», confesó.
La participante también reconoció que esta situación la llevó a una profunda depresión. «Me dio una depresión muy grande, porque decía ‘todo lo pierdo, mi hijo, mis trabajos’. Estaba muy mal en Miami y un amigo me dice ‘o vas al psiquiatra o realmente tomar reiki, una sesión y a ver qué pasa’. Gracias a Dios que algo en mi interior me dijo ‘toma reiki’, y el reiki le devolvió todo el color a mi vida», expresó.
Incluso, aseguró sentirse en una nueva etapa personal. «Soy el ave fénix, realmente siento que me morí y estoy en ese renacer donde no me da vergüenza hablar de las cosas que hice en el pasado«, agregó.
De la emotiva cita a un inesperado conflicto
Tras el emotivo momento, Mariano le realizó un masaje de relajación a Bárbara y ambos intercambiaron regalos con un profundo significado espiritual.
Sin embargo, la tranquilidad duró poco. Al regresar a la casa, la argentina protagonizó un tenso encontrón con Yasmín Valdés. Antes de salir a la cita, Bárbara le había pedido que le guardara su comida, ya que no alcanzó a comer. No obstante, al volver descubrió que sus platos habían sido entregados a Raimundo y Kaoto, situación que provocó su inmediata molestia y un nuevo conflicto dentro del encierro.
