Las dinámicas al interior de “Vecinos al límite” (Canal 13) siguen dando de qué hablar. Esta vez, Laura Prieto llamó la atención de varios de sus compañeros, quienes no dudaron en demostrar públicamente el interés que sienten por ella, generando una serie de momentos que provocaron risas y comentarios entre los participantes.
Todo comenzó durante un entrenamiento, instancia en la que a Laura le tocó compartir con Princeso. Fue ahí cuando el participante le declaró abiertamente su amor, sorprendiendo a la uruguaya y al resto de los presentes.
Sin embargo, Princeso no fue el único. Más tarde, Bastián también se acercó a Laura y la llenó de elogios, asegurándole que estaba “guapa”. Ante el comentario, ella respondió con humor: “¿A la Cata ya la olvidaste? Soy muy grande para ti, podría ser tu mamá. Tienes la edad de mi hija”.
Lejos de intimidarse, el joven músico replicó: “Mamacita puedes ser. Aprovecha de criarme”. Posteriormente, según comentaron sus compañeros, continuó intentando conquistarla al señalar que “tengo casa, tengo parcela, tengo auto. Te puedo ofrecer cosas de un h… grande, no de un pendejo”.

Laura explicó su cercanía con Bastián en “Vecinos al límite”
Tras el intercambio, Laura conversó con Natu y explicó por qué ha compartido más tiempo con el hijo de Kanela. “Con él tengo tema de conversación, por eso hemos hablado más. Me pasa algo con los hombres guapos, como que me bloquean. Además tengo una hija de 21 años, ¡me va a matar!”, confesó entre risas.
Pero la lista de admiradores no terminó ahí. Matías también decidió sincerarse con la actriz y recordar la admiración que sentía por ella años atrás.
“Cuando yo era más chico, a los 20, yo te miraba como ‘wow’. Eras un sueño para mí. El Mati de 20 está muy contento hoy”, le expresó el fisicoculturista, pese a que mantiene una relación fuera del reality.
Más tarde, Laura le preparó un mate a Matías, situación que no pasó inadvertida para Joche y Pastorino. Ambos bromearon con el gesto y aseguraron que la manera en que ella le entregó la bombilla sería una señal de que podría existir un interés especial, alimentando así las especulaciones dentro del encierro.
