lanterns cierra con polémica, pero hace historia

El pasado domingo se emitió en HBO Max el octavo episodio de Lanterns y de esta manera concluye el viaje de John Stewart para convertirse en el sucesor de Hal Jordan, al menos por ahora. La serie enfocada en los Linternas Verdes de DC Comics promedió 19 millones de espectadores por capítulo, marcando un récord de audiencia, pero tras su final, parte de los fans quedaron con gusto a poco.

La fórmula detrás del éxito de Lanterns

No cabe duda de que Lanterns fue una apuesta que resultó muy bien, ya que a pesar de contar una historia que se mueve en un plano bastante más terrenal de lo que se podría esperar de los Green Lanterns Corps, que son los policías del espacio, supo llegar a su audiencia. La serie se centró en la búsqueda de un Manhunter, el último sobreviviente de una raza alienígena que se reveló contra el orden establecido y comenzó a conquistar planetas; dicho Manhunter se hace pasar por humano y está escondido en Rushville, una ciudad del universo DC similar a Texas.

La narrativa de Chris Mundy, Damon Lindelof y Tom King está desarrollada como un drama detectivesco, lo que permite ahondar en la psicología de sus personajes, interpretados de forma magistral por Kyle Chandler (Hal Jordan), Aaron Pierre (Jonh Stewart) y Kelly McDonald (Sheriff Kerry). Por lo mismo, que los momentos de ciencia ficción vistos en pantalla fuesen ocasionales no fue un problema, de hecho, cada vez que la serie mostró los poderes del anillo, otros planetas o el aspecto de Sinestro, el CGI estuvo a la altura.

El final (con Spoilers)

Entonces si la historia es atrapante, las actuaciones son buenas y los momentos de acción brillan ¿Qué le faltó al final? la respuesta es un poco más de sazón. En pleno 2026 Noah, el hijo de Kerry, se revela como mitad Manhunter y tiene cierta inclinación al mal (como su abuela, la Manhunter del año 2016); esto no es un gran descubrimiento, puesto que las pistas estaban y no está mal que así sea. El problema surge cuando la serie confirma que fue Kerry quien mató a Hal Jordan en un ataque de desesperación, porque hace que la conversación entre John y Noah (que es muy emotiva) sobre el poder que uno tiene de decidir qué hacer con su vida, pierda peso.

El que no hubiera una pelea final entre John y Noah se comprende, pero el desenlace por la vía pacifica sumado a que John perdona a Kerry, hace que la amenaza de la serie se sienta suave, como si nunca fuese un peligro tan grande como se planteaba. Entonces no es que el cierre esté mal, sino que se pudo tratar mejor, tal vez Noah entrando en razón después de intentar alguna alianza con Sinestro o haber intentado desaparecer para evitar dañar a sus seres queridos; con cualquiera de estas opciones John tenía la oportunidad de afrontar el miedo suyo y ajeno tal como Hal le enseñó.

Por otro lado, para muchos fans fue decepcionante no ver a John portar el traje de Green Lantern, sin embargo a pesar de que la queja es muy válida, es algo secundario considerando que desde un inicio desde DC Studios confirmaron que John Stewart aparecerá en la segunda entrega de Superman (Man of Tomorrow). Por consiguiente, es coherente con la premisa del programa: mostrar el camino que siguió John para convertirse en el Lantern de la tierra; lo que no tiene defensa alguna, es lo mal lograda que está la secuencia de vuelo de John, y es lamentable, dado que era un momento importante en su continuación del manto.

A pesar de lo anterior, Lanterns se despide con un dialogo final entre la conciencia de Hal Jordan con John Stewart que es realmente emotivo y probablemente con el paso del tiempo se valore que en una época en que las producciones de superhéroes buscan vender y dejan muy poco, esta serie decidió darse el tiempo de construir una buena historia.